MANUEL LIÑÁN

«LA OTRA ESCENA»

Info

Pertenece por derecho Manuel Liñán a una estirpe de creadores flamencos conectados con su tiempo. Su investigación en un flamenco altamente contaminado coincide con la de una generación de amigos que, cada uno dentro de sus propias coordenadas, han viajado juntos y por separado, pero nadando siempre hacia un mismo puerto, mucho más lejos del de las tradiciones y el purismo, y mucho más cerca del de la sensibilidad ecléctica, desprejuiciada y abierta del urbanita del siglo XXI. Innovar implica romper y recomponer. Lo aprendieron juntos él, Olga Pericet, Daniel Doña o Marco Flores, compañeros de aventura.

Mientras que para los grandes precursores del nuevo flamenco la ruptura a veces roza el divorcio por incompatibilidad de caracteres, para Manuel Liñán, de manera progresiva, se ha ido convirtiendo más bien en la necesidad de cuestionar desde dentro lo que para los más tradicionales es incuestionable.

Como en el ballet clásico, el flamenco tiene perfectamente diferenciados y discriminados los roles de género. Está lo que es y pertenece a la bailaora y está lo que es y pertenece al bailaor. Punto. Liñan rompe esa norma, desde el pensamiento crítico y la reflexión.

Comenzó tímidamente explorando las posibilidades de la bata de cola bailando para Rafaela Carrasco, aprendió por su cuenta lo que pertenece a la bailaora, hasta que finalmente estrenó Viva, ganador del premio de la crítica en Jerez, con seis hombres asumiendo lo de ellas. Hay fidelidad y rigor técnico en su propuesta. No reniega de su valor. Lo que revienta no es el qué sino el cómo y quién. Lo que bombardea son construcciones culturales que están más vinculadas a la moral y la costumbre que al arte de bailar.

Cruzó de esa manera una gruesa línea roja pero el descomunal éxito nacional e internacional de Viva, le venía a decir que mal encaminado no estaba. Una vez al otro lado de la gran línea roja, donde parece sentirse tan bien, ya todo es posible.

La otra escena, su nueva creación, promete desbordamiento, insubordinación y revuelo, empezando por el uso de una guitarra eléctrica en vez de la histórica española, trayendo al tablao cuero y plástico, libertad, estridencia y transgresión. Romper el tabú del peligro de sobrepasar los límites y desarrollando una performance itinerante, haciendo un recorrido por los submundos, en los que se cuestiona el artista y reflexionar sobre cómo somos herederos involuntarios de herencias traumáticas que nos condicionan, aparecen como los ejes rupturistas sobre los que ahora se erige La otra escena.

  • PAÍS España
  • GÉNERO Flamenco/ Performance
  • PÚBLICO General
  • ESPACIO Teatro y otro espacios

EQUIPO ARTÍSTICO

  • DIRECCIÓN Manuel Liñán
  • ASESOR DE ESCENA (ACOMPAÑAMIENTO Y AMOR EN EL CAMINO) Alberto Velasco
  • COREOGRAFÍA Y BAILE Manuel Liñán
  • MÚSICA Victor Guadiana y David Carpio
  • BAILARINAS/ACTRICES Ana Romero, Tacha González y Mariana Collado
  • CANTE David Carpio
  • VIOLÍN Y GUITARRA ELÉCTRICA Víctor Guadiana
  • BATERÍA Jorge Santana

EQUIPO TÉCNICO

  • DISEÑO DE ILUMINACIÓN Alvaro Estrada A.a.i
  • DISEÑO DE VESTUARIO Sara Sanchez De La Morena
  • DISEÑO DE SONIDO Victor Tome
  • FOTOGRAFÍA MarcosGpunto

COPRODUCCIÓN Comunidad de Madrid

Espacio
Teatro
Fecha
Del 15 al 18 de octubre de 2020
Horario

A las 19.00 y 20.00

Tipo de público
General
Precio
Entrada general: 15 euros
Disciplina
Artes escénicas
PROGRAMACIÓN PARALELA

Encuentro con el público: 16 de octubre / Ciclo de cine Sexo y género