Lo escénico es un presente lleno de posibilidades, y la programación de teatro y danza de esta temporada en Condeduque lo certifica. Certifica, para empezar, que esas dos categorías, teatro y danza, carecen de fronteras y, como en el caso del universo, su expansión no conoce límites. Apostando radicalmente por el encuentro de los cuerpos —nada más ancestral y nada más subversivo en tiempos de hiperconectividad digital y algoritmo—, lo escénico se sitúa en los márgenes del gran negocio global para erigirse como espacio libre de experimentación sin desligarse de la tradición. Los últimos acontecimientos humanos vividos globalmente nos pueden abocar a la subalternidad apocalíptica, puro harakiri de la imaginación, o al pensamiento que extrae de nuestra relación con el planeta un futuro menos distópico. Del pensamiento a la acción, del pensamiento al juego, del pensamiento a la esperanza.

Mientras todo arde, todas debemos ser troyanas. Cogernos de la mano y resistir. Luchar. Una pelea a cielo abierto entre arte e infamia. Una ruptura de las jerarquías. Un nuevo orden estético. Reaprender la convivencia. Volver a bailar como cuando éramos niñas. Recuperar la relación entre la inocencia y lo sagrado. Ser el monstruo que habla y desterrar la mordaza. Solidaridad como arma, «con un beso por fusil». Relatarnos otra vez, relatarnos mejor. Sublimar lo cotidiano. Sembrar el campo arrasado de preguntas nuevas. Gritar la vulnerabilidad de los cuerpos que importan. Delirar hasta poner en evidencia todos los prejuicios. Danzar como leonas heridas dejando que la sangre arrase las viejas categorías. Ficcionar el mundo antes de que el mundo me ficcione a mí. Ofrecer en sacrificio los mandamientos tóxicos. Ritos de periferia. Perifuria. Alimentarse de poesía visual. Y escrita. Abrir todos los escenarios para que entren los que nunca pudieron entrar. Masticar los mitos en orgías domésticas. Escuchar a Violeta Parra. Premiarnos con el placer y la sorpresa. Cuidarnos, al fin. Y contar aquello que vimos al conquistar la primera esquina, sin importar si aquello se llamaba teatro o se llamaba danza, si se llamaba Israel Galván o Paul B. Preciado o Thomas Ostermeier, Euripides Laskaridis o Silvia Calderoni, Olga Pericet o Jérôme Bel, Lia Rodrigues o El Conde de Torrefiel.

Octubre 2022

Del jueves 6 al sábado 8 de octubre de 2022

Una línea de tiempo con parásito

Arte
Artes escénicas
Domingo 9 y domingo 16 de octubre de 2022
Artes escénicas
Del miércoles 19 al sábado 22 de octubre de 2022

Estreno en Madrid

Artes escénicas
Viernes 28 y sábado 29 de octubre de 2022
Artes escénicas

Noviembre 2022

Sábado 12 y domingo 13 de noviembre de 2022

Estreno en España

Artes escénicas
Del 23 de noviembre al 3 de diciembre de 2022

Estreno

Artes escénicas

Diciembre 2022

Del 23 de noviembre al 3 de diciembre de 2022

Estreno

Artes escénicas
De 7 al 11 de diciembre de 2022
Artes escénicas
Danza
Sábado 17 y domingo 18 de diciembre de 2022
Artes escénicas

Enero 2023

Viernes 13 y sábado 14 de enero de 2023
Artes escénicas
Jueves 19, viernes 20 y sábado 21 de enero de 2023
Artes escénicas
Viernes 27 y sábado 28 de enero de 2023
Artes escénicas

Febrero 2023

Miércoles 1 y jueves 2 de febrero de 2023
Artes escénicas
Jueves 9, viernes 10 y sábado 11 de febrero de 2023
Artes escénicas
Viernes 24, sábado 25 y domingo 26 de febrero de 2023
Artes escénicas

Marzo 2023

Jueves 16, viernes 17 y sábado 18 de marzo de 2023

Estreno en Madrid

Artes escénicas
Viernes 24, sábado 25 y domingo 26 de marzo de 2023
Artes escénicas

Abril 2023

Sábado 22 y domingo 23 de abril de 2023

Estreno en Madrid

Artes escénicas
Viernes 28 y sábado 29 de abril de 2023
Artes escénicas
Sábado 29 de abril 2023
Presentación a cargo Pedro G. Romero.

Día de la danza

Artes escénicas

Mayo 2023

Jueves 4 de mayo de 2023

Ciclo "Canela fina"

Artes escénicas
Viernes 19, sábado 20 y domingo 21 de mayo de 2023
Artes escénicas

Junio 2023

Del 1 al 11 de junio de 2023
Artes escénicas